Una marca es entre otras cosas la imagen mental con la que nos identificamos.
Diseñar marcas implica comprender y manejar los diferentes soportes de expresión de una empresa o entidad atendiendo a requerimientos formales y funcionales a la vez que construyendo un sistema de relaciones coherentes y constantes en su desarrollo e implementación.
Cada vez que resolvemos un sistema de marca, el desafío que se plantea es lograr un estilo propio, capaz de otorgar identidad a la empresa o institución que la haga reconocible y distinguible con independencia del soporte desde el que se exprese.